“Meditar es el acto de llenarme de mí a través de la Fuente”
En el momento en el que me dije basta , así no puedo continuar, basta de aparentar lo que la gente espera de mí, basta de callar mis verdaderos sueños, basta de callarme para agradar y complacer, basta de callar cuando quiero cantar, en ese momento de profunda oscuridad es cuando apareció la meditación en mi vida, y me acerque a ella por desesperación y más bien escéptica.
Al principio no le tenía mucha fe , ya que cerrar los ojos y observar es más difícil de lo que me imaginaba, y al principio no aguantaba más de 10 min, pero así de a poco y con mucha paciencia experimenté como ese ratito que me dedicaba por la mañanas reseteaba mi vida y empezó la magia a suceder en mi vida. Cuando digo magia me refiero al tipo de magia de sentirme segura en mis decisiones, de no tener que estar constantemente buscando la aprobación fuera, magia, y pura magia sigue siendo el conectar conmigo.
Empecé a reconocer en cada sentada al inicio de 10 minutos , como podía recomponer todos mis huesos de un esqueleto muy antiguo que pertenece a una mujer auténtica que tenía olvidada. Aquellos huesos a los que no había escuchado por temor , vergüenza o algún otro tipo de emoción empezaron crujir, reclamaron su lugar y empezaron a recomponerse espontáneamente durante las meditaciones , tanto fue así que mi esqueleto interno cada vez estaba más sólido, más confiado y más entregado a la vida, no me lo podía creen cada vez que cerraba los ojos aunque no era ni de cerca algo que hacía con placer, era lo que más viva me hacía sentir.
Empecé a meditar como proceso de des domesticación hacia todos los patrones limitantes a los que había sido programada como mujer desde la sociedad y mi familia. No entendía nada de lo que me habitaba , pero sentía un gran malestar y una rabia inmensa en las entrañas, estás rugían y gritaban por comprensión y yo tímidamente cuando reunía el valor suficiente me ponía a investigar sobre el origen de mi malestar. Encontré algunas terapias que me ayudaron, mi cuerpo fue la herramienta de sanación para el trauma , y así fui sintiendo como al adentrarme en la comprensión de los orígenes del patriarcado pude entender las raíces del origen de mi malestar, que proviene de este contexto cultural y familiar , el cual me enseñó a no sentirme bien conmigo misma , a estar en la comparación constante y obsesiva , a sentirme insegura en la toma de decisiones , por no decir que hacer , producir, hacer era mi lemas sin permitirme un descanso sin “habérmelo ganado”.
Así vivía completamente desconectada de mi autenticidad y muy lejos de mi ser, era una mujer muy exitosa por fuera , muy vacía por dentro. Por lo que cerrar los ojos y observar me llenaba de una energía de brillo y paz que desde entonces me acompaña.
Afortunadamente a través de la escucha del silencio esta rabia se va transformando en comprensión y porque no decirlo en ciertas ocasiones agradecimiento, porque sin tanta opresión no habría llegado hasta aquí. Dejar de luchar contra “ X” patriarcado incluido , ha sido clave para poder conectar con mi naturalidad y concentrar la energía en parirme tantas veces necesite y como se me dé la gana.
Te comparto que durante las primeras meditaciones pude observar mucha de la programación heredada y una de las que más recuerdo era el tomar consciencia de la relación de maltrato que tenía con mi cuerpo , con el que nunca estaba satisfecha y nunca era suficientemente bueno , además de cansarlo hasta la extenuación ; estaba en muchos sentidos desconectada del cuerpo y la emoción. Y día a día , paso a paso, con voluntad de tortuga fui observando como el mantenerme en la figura de la observadora en todo aquello que acontecía en mi mente, al ver todo lo que ocurría en ese espacio sagrado de meditación, me daba perspectiva de ser algo más que mis pensamientos , por fin algo de paz, y de repente un día sin esperarlo sentí como se me ablandó el corazón. Lo tenía muy duro así que pasaron muchos meses antes de que pudiera empezar a sentir los latidos genuinos y no programados.
No fue tarea fácil para una mujer como yo , con lema “ yo puedo con todo, no necesito nada gracias” pero al final de tanto volver la mirada hacia mi interior y observar al corazón, finalmente se pudo abrir en parte y desde entonces sigo practicando como una aprendiz a la escucha de mi gran maestro corazón, continuando la apertura.
No fue fácil para mí establecer una rutina diaria, tenía muchas reticencias y una de las que me hizo seguir y no abandonar fue observar cuanto me costaba dedicarme unos minutos al silencio mental sabiendo que era algo positivo en mi vida, era como si algo interno me dijera, para que te vas a poner a esta pérdida de tiempo, mejor aprovéchalo en otra cosa, ….. y cuando tomé consciencia de este autosabotaje decidí que la meditación era y es,mi medicina para salir de todas las cargas que había acumulado y no encontraba el lugar donde poder descargarlas.
Para mí meditar es sacar la basura diariamente para dejar la mente lo más disponible posible para el nuevo día. Meditar es dar rienda suelta al lenguaje del juego interior con mi niña capaz de crear mundos y paisajes de pura creatividad.
Así empecé a amar mi soledad conmigo y nació una mujer indómita capaz de saborear sus luces y sus sombras, así puede nacer la tuya también.
Se puede decir que a través de la meditación puedo reconocer cuando algo parecido a la madurez asoma.
Hay tantas formas de meditar como personas en el mundo y no tiene siempre porque estar sentada , con un cojín y las piernas cruzadas. Especialmente para mujeres , les recomiendo que investiguen meditaciones de pie, caminando , pintando, o con cualquier actividad donde se olviden del tiempo y del espacio. Cuando entras en ese estado de no tiempo y espacio, eso es meditar.
En mi experiencia es importante una vez que practicas y la reconoces como tu medicina , identificar que técnicas se adaptan más a ti y acompañarte con la energía del grupo es algo maravilloso, si no lo has probado te invito a que lo pruebes y animarte a que esta práctica sea diaria, ya que la constancia y el desapego del resultado son dos llaves maestras que hacen que la sanación espontánea ocurra. Sanamos cuando nos sentimos unidos al presente , sin necesidad de hacer o pensar nada, solo Ser.
Para finalizar te comparto un pedacito de un libro al que adoro que es biografía del silencio de Pablo d ‘Ors que dice así,
Para convertirme en alguien que medita a parte de sentarme a diario uno , dos o tres periodos de 20 a 25 minutos no tuve que hacer nada en especial. Todo consistía en ser lo que había sido hasta entonces ,pero conscientemente , atentamente.
Todo mi esfuerzo debía limitarse a controlar las idas y venidas de la mente , poner la imaginación a mi servicio y dejar de estar yo -como un esclavo- al suyo. Porque si somos señores de nuestras potencias ¿ Por qué hemos de comportarnos entonces como siervos?
Entre otros muchos beneficios la meditación puede ayudarte a:
- Equilibrar tus emociones
- A reconocer un espacio de no juicio interno donde descansar
- Eliminar lo superfluo de tu vida
- Te devuelve la sensibilidad
- Te conecta con tu esencia aportando sentido a tu vida

